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- 07 jul
Mas, Junqueras y Fernández, encabezando
O todo o nada. Las elecciones del 27-S van de eso para el catalanismo, y más concretamente para su corriente mayoritaria en estos momentos (mañana ya lo veremos), que es el independentismo. Y estos últimos días estamos en una calma tensa, sobre todo por la expectativa creada alrededor del acertado movimiento de pieza de Esquerra. Ahora se abre a no ir con el esquema de siempre a los comicios que nos han dicho que quieren plebiscitarios, es decir distintos de lo de siempre. Tenía su lógica, pero han tardado mucho en caer en ella. ¿Demasiado? Confío que no y que los próximos días, de la propuesta de Junqueras nazcan oportunidades y una apuesta clara y compartida, no más confusión y enfrentamiento entre independentistas. Por el bien de todos.
La propuesta de Junqueras no será, tal cual, la que acabará dándose. Como ya sabíamos desde el primer día que no lo seria tampoco la verbalizada por el presidente Mas, ni la del Forum ni ninguna otra. Y está bien que así sea, porque si finalmente se logra una propuesta amplia y con voluntad ganadora desde el independentismo, no será la de nadie en particular sino la de muchos en general. Y es que, ya que ningún partido puede aspirar en el mapa político a abrazar como antes sectores amplísimos y diversos de la sociedad (como lo hicieron en su momento CiU y PSC), ahora se trata de ver qué tipo de alianzas (circunstanciales, como todo en la vida, sin promesas de amor eterno) podría lograrlo. Y esto, o se hace con nitidez en la propuesta y en los objetivos, o no cuajará. Eso, o se va a por todas o no saldrá.
Es en este sentido que coincido en algo con Duran (al césar lo que es el césar) y con tantos otros: suena raro no querer poner políticos en la lista que propone tirar adelante algo tan grande como la independència. No es momento para la antipolítica, todo lo contrario. Y si bien es cierto que política podemos hacerla todos, también es verdad que no hay que menospreciar la experiencia en la arena institucional y parlamentaria de quienes habrá al frente en este complicado proceso. No es momento de esto ni de desperdiciar el capital político de tres líderes, Artur Mas, Oriol Junqueras y David Fernández, que no sé exactamente qué podría superar más sus expectativas que ayudar a culminar al más alto nivel de implicación el proceso constituyente de un nuevo estado. David Fernández también, sí. Porque con una lista nueva, diferente, excepcional, las limitaciones de mandatos que puedan afectar a una formación política en particular no tendrían mucho sentido. Y que los tres encabecen una lista transversal y en su caso con pocos más políticos, pero buenos, que están ahí. Lo dejo sobre la mesa para la lluvia de ideas que están haciendo estos días unos y otros para tratar de culminar con opciones de éxito. Y, sobre todo, que nadie se enfade. No perdiéramos más el tiempo en estas cosas. Es simplemente una idea más de aquellas que hace unas semanas parecía que ofendían mucho pero ahora no tanto.
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