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- 18 mar
Lo tres pies de Mas
Aquello de las ejecutivas de los partidos en lunes. Aquello de la necesidad de decirla muy gorda para salir después en los medios. Aquello de la campaña permanente. Y aquello del disparo al pie. De todo ello, ayer tuvimos nueva y lamentable ración. Y nuestros políticos no desaprovecharon la oportunidad para patinar de nuevo como nos tienen acostumbrados a hacer. Unos más que otros, está claro. Alícia Sánchez Camacho ya fuera de órbita, pero también Dolors Camats con aquella obsesión que ICV tiene con CiU, y sorprendentemente Josep Maria Terricabras confundiendo una clase de la facultad con la sala de prensa de Esquerra. Diferente. Pero patinando, los tres. Unos con más delito que otros.
El domingo, El Periódico publicó una conversación a varias manos del presidente Artur Mas con ciudadanos lectores del diario. Y de aquello se sacó mucho la punta en todas partes. Era domingo, no había noticias de aquí y resulta que al contestar Mas sobre una hipotética declaración unilateral de independencia dijo que como ultimíssimo extremo, sólo si todo el resto había fallado antes y que muy lejos de su voluntad, pero que no descartaba esta opción del todo. Y ya tuvimos al resto saltándole al cuello. Para el pimpampum, aquí ya ven que no se deja pasar nunca la oportunidad. Para construir sí que a menudo nuestros políticos se despistan. ¡Ahora! Para todo el contrario demasiado a menudo les falta tiempo para ponerse. Y me preocupa especialmente cuando eso lo hacen los partidos catalanistas y que están por el derecho a decidir. Porque al proceso son los otros que lo quieren erosionar, en teoría.
Si Mas hubiera driblado al ciudadano, el otro podría haber dicho (y con razón) que el presidente había hecho como acostumbran los políticos y que no le había contestado la pregunta. Pero Mas quiso ser escrupuloso con la respuesta. Y patapam. Sánchez Camacho llegó a decir ayer que el presidente “ha enloquecido” y “ha perdido los papeles”. Y lo dice ella. No hacen falta más comentarios, ¿verdad? En este sentido, ningún problema. En su esperpéntica línea. Suma. Pero, ¿ERC e ICV?
El candidato de ERC a las europeas, el filósofo Terricabras, quiso recordar que el presidente Mas anunció que las medidas que tomara sobre el proceso sería con el acuerdo con los partidos que habían pactado la fecha y la pregunta, y habló sobre la hipótesis que al presidente “le cogiera un algo o le diera un momento de delirio”. Enloquecimiento, delirio. Tras él, Oriol Amorós no pudo controlar una mueca de incredulidad ante aquello que acababa de escuchar. Y es que alguien le podría haber apuntado a Terricabras que una cosa es marcar terreno y la otra faltar al respeto a tu socio y presidente, y poner en boca suya aquello que no ha dicho (porque Mas no dijo en ningún momento en El Periódico que la decisión sobre DUI o no dejara de ser consensuada).
Camats también se puso estupenda y dijo que la situación que vive el país no se soluciona sin una consulta (bien), pero remató así: “Decimos lo mismo cuando en Madrid dicen que no se puede votar y decimos lo mismo cuando el presidente dice que parece que no habrá consulta”. Exacto. Por lo tanto son igualitos en la Moncloa y en Sant Jaume. Buen intento. Como siempre. Y así vamos. Con aquello de buscar siempre tres pies en el gato (en este caso a Mas) para ganar un titularillo que te posicione, aunque éste contribuya a proyectar constantemente ruido y una imagen como de ejército de Pancho Villa en las filas de los partidarios del derecho a decidir del pueblo catalán.
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