‘Bullying’ en el patio del PSC

  • ‘Bullying’ en el patio del PSC

    Política vieja, pero que muy vieja y sin el glamour del mundo vintage. Infantilmente vieja. ¿Oxímoron? Quizás. ¿Imposible? No, porque esto está practicando, y en esto se está aplicando, el PSC. Ayer, una imagen de aquellas que vale más que mil palabras, nos plantaba en la cara el arrinconamiento al fondo del hemiciclo de los tres diputados coherentes que votaron el pasado jueves como marca el programa electoral de los socialistas y en contra de la disciplina de voto impuesta por la dirección del partido. El Grupo Parlamentario del PSC los reubicó en la última fila de su bloque de escaños, a tocar del grupo mixto. Gran idea, sí señor. Como en el colegio. De cara a la pared. Este es el nivel. Y, en contraste, algunas de las imágenes del momento plasmaban, unas cuantas filas ante Joan Ignasi Elena, Marina Geli y Núria Ventura, al diputado imputado Daniel Fernández, él sí en la línea más ortodoxa de Pere Navarro y los suyos. Edificantísima estampa, sí señor. Nítido y nefasto mensaje. Premios y castigos muy propios de una política muy vieja, antigua, desfasada, que paradójicamente actúa con el infantilismo irresponsable propio de los amos y señores de los patios de escuela: las criaturas.

    El lunes hubo cena de los dirigentes territoriales del PSC, herederos y aquello que queda de los antiguos capitanes, encabezados por Pere Navarro y Antonio Balmón. De todos ellos, sólo el alcalde de Granollers, Josep Mayoral, apuntó que quizás se tendrían que pensar dos veces el arrase de los “críticos”. El resto, con un enfático e implacable Navarro como quien más, coincidieron en la necesidad de echar a Elena, Geli, Ventura y a quien sea que haga como ellos. Después, al día siguiente, empezaron a poner en práctica una estrategia para disimular pensada para niños. Así piensan que somos el resto, como si todos actuáramos como ellos. Y así fue como empezó a rodar la estrategia del bullying (como en los patios de colegio donde unos hacen la vida imposible a unos pocos) con los diputados Geli, Ventura y Elena. Y a cruzar los dedos que tenemos a la cúpula, a ver si los asediados captan rápido el mensaje, estallan y se largan lo antes posible. Antes, como mínimo, que a alguien de CiU, ERC, ICV, la Cup, el PP o Ciutadans le pase por la cabeza forzar una nueva votación en el Parlament donde algunos del PSC se vean empujados a votar en conciencia y otros según como marca la dirección. 

    Y todo ello con la inconsciencia de montar este lío y estos espectáculos tan desagradables y que tanto alejan a la gente de los partidos como de la peste, cuando el mismo partido impulsa una iniciativa de intento de reconnexió con la ciudadanía y de nueva política. Ellos mismos contraprograman y anulan el mensaje positivo de sus primarias abiertas en Barcelona. Gran estrategia, sí señor. Como la del niño que monta un lego, a tocar del final una pieza no le encaja y del rebote lo desmonta todo a puñetazos. Eso sí que es de castigo. Y electoral que lo tendrán, sin duda.

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