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- 05 dic
Tenemos nervio, demasiado nervio
“No es rescate, es una línea de crédito en condiciones muy favorables”. “No es subir el IVA, en términos hacendísticos hablamos de subida de impuestos indirectos”. “No es subida del IRPF, es recargo temporal de solidaridad”. “La reforma laboral es una flexibilización de las condiciones laborales de las empresas”. “No es una amnistía fiscal, son medidadas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas”. Sí, y dos huevos duros. Y ahora nos hemos de creer que Catalunya fuera de España se desintegrará. Claro, como no había existido nunca antes, no existirá nunca después y sólo tiene vida posible dentro de la casa del padre. Y bueno, el caso es que si el argumento fuera tan bueno lo expondrían sin problemas y lo someterían a votación, pero esto no ocurre ni lo quieren.
Con la afición del gobierno de Rajoy a no decir las cosas por su nombre, a mentir y a distorsionar groseramente y grotesca la realidad, ¿quién debe creerle ahora cuando proclaman las mil plagas que le caerían encima a una Catalunya independiente? Muy pocos, y de ahí que no quieran que se vote. La prueba de las urnas, los argumentos contrapuestos y la elección no la quieren pasar ni locos. Porque a diferencia del algodón, el gobierno de Rajoy sí engaña.
Y así es como del soberanista “tenemos prisa, mucha prisa” hemos pasado al “tenemos nervio, demasiado nervio”, sobre todo en Madrid pero no sólo. Se respira en el ambiente cargadísimo que nos llega de Madrid una gran desazón, una gran exaltación. Pero cuidado no nos contagiaran de ello. Ahora dicen que aquí se está fatigando a la gente, cuando han sido su inmovilismo y su numantismo desbocado las grandes causas del eterno dejà-vu político-existencial donde damos vueltas de unos pocos años para acá. ¡Ahora! Si ellos han disparado el alarmismómetro y ya amenazan incluso de expulsarnos del Sistema Solar es porque ha llegado la hora de la verdad. Llega la fecha y la pregunta, y a partir de ahí, la consulta. No sería lógico, precisamente ahora, que aquí en Catalunya nos fatigáramos colectivamente. De hecho, sería del todo absurdo.
Después de muchos años de soberanismo nervioso, enfadado, sobre todo hipernervioso y en demasiados casos poco razonado, ahora los nervios y la niebla han cambiado de bando. Tengan claro que esto es un buen indicador. Keep calm… y recuerden que el trabajo bien hecho no tiene fronteras. Ahora sobre todo sus señorías.
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