Dos vías muertas

  • Dos vías muertas

    La superlatividad, la exageración y el exceso en los que a menudo cae Alícia Sánchez-Camacho en sus comparecencias públicas no quita que, cada tanto, alguna de las cosas que dice puedan ser ciertas. Ayer, por ejemplo, dijo una de muy acertada: la “tercera vía” que dice defender el PSC nace muerta. Y en eso tiene más razón que una santa.

    Primero porque el concepto “tercera vía” lo inventó el sociólogo Anthony Giddens allá por los años noventa del siglo pasado, por lo que ya tiene delito que un PSC que se reclama como “nuevo” tenga que recurrir a conceptos tan del pasado. Y segundo porque Tony Blair lo hizo suyo para impulsar el Nuevo Laborismo que lo hizo triunfar… pero que murió con él cuando la gente se cansó y cuando sus propios compañeros de partido lo cosieron a puñaladas (políticas) poco antes de perder el poder, en 2010.

    Por tanto, el concepto de referencia es antiguo y hace días que está muerto. Pero, además, cuando el PSC se reclama como la “tercera vía” para reivindicar la opción federalista en contraste a la soberanista o a la unionista, no capta como es debido que el federalismo ha formado parte y excusa de una de estas opciones: la unionista. El PSOE de siempre se ha reclamado federalista, y de eso Catalunya no ha notado casi nada. Es decir, que no se ha notado. Que su retorno ha sido nulo. Que no ha servido de nada. Que ha sido un argumento más al servicio de quienes han querido (y conseguido) dilatar el actual statu quo. Que ha sido un prometer vayan ustedes a saber qué “España plural” que en tiempo del impulsor de este término (ZP y su gobierno) básicamente nos devolvió un Estatuto amputado, después de una temporada de las más calumniosas contra Catalunya, y con colofón de Tribunal Constitucional remachando el trabajo y pasando el cepillo a las migajas que de la propuesta catalana habían quedado.

    Así es como mucha gente capta la “tercera vía” que dice defender el PSC. Como parte de la vía unionista a pesar de que vestida de seda. Pero está muerta. Para muchos. Como la que propone el PP. La diferencia, una vez más, es que los unos van a destajo mientras que los otros quieren hacer como que no. Quizás los resultados electorales del 25N harán que finalmente en el PSC se lo replanteen.

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