Todos quieren a Duran

  • Todos quieren a Duran

    La Fórmula 1 y el fútbol lo desplazaron de la hora tradicional de los telenotícies, en un fin de semana en que se ha vuelto a demostrar que hay canales como el Esport3 que no se sabe exactamente para qué existen. Lo dijo muy acertadamente en Twitter el amigo periodista Jaume Clotet. Pero, al caso: este fin de semana todos los focos se han fijado en Josep Antoni Duran y Lleida. Y es que todavía no ha nacido quién le robe su minuto de gloria cuando considera que le corresponde. De hecho, históricamente, ha pasado que si él no lo ha acabado de conseguir por si solo, sus teóricos adversarios políticos ya se lo han acabado de remachar. Es lo que tiene ser percibido por casi todos como un magnífico factor de erosión del socio de federación.

    Decía ayer el primer secretario del PSC, Pere Navarro, que le había satisfecho el “tono conciliador” que según él había empleado el reelegido presidente del comité de gobierno de Unió durante el congreso socialcristiano celebrado en Sitges. E inmediatamente anexaba este talante observado en el de Alcampell con el “tono y el fondo” que dice identificar en el portavoz del Gobierno, el convergente Francesc Homs. Es decir, los que atribuye al presidente Artur Mas. Todo un clásico, utilizar a Duran para pegar capón a Convergència. Antes que él ya lo habían hecho Pasqual Maragall y José Montilla, entre otros muchos destacados socialistas que hacían como que apreciaban a Duran básicamente porque no podían ver en su día a Jordi Pujol y ahora a Mas.

    Esquerra tampoco pudo reprimirse, y ayer también volvió a ello, por esta misma vía. Su secretaria general, Marta Rovira, pidió a Duran que “olvide los ministerios del reino de España y trabaje por la República catalana”. Todo para venir a decir que CiU, en conjunto, no es tan soberanista como los convergentes nos la quieren pintar. ¡No sabremos nunca lo suficiente cómo se llegan a querer a Duran muchos republicanos que encuentran que el destino reserva para ERC a solas la misión histórica de llevarnos a la independencia!

    Así, a lo largo de treinta años y ahora renovado por cuatro más, Duran ha ido liderando Unió, por no pocos méritos propios y por no pocos méritos de otros. Por ejemplo, los de unos socios que la mayor parte del tiempo prefieren hacer como que no ven la jugada a múltiples bandas, y los de unos adversarios que consideran que el líder de Unión les hace más servicio que estorbo.

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