Castells: “¡irse!”

  • Castells: “¡irse!”

    Me dice un amigo ecosocialista que cómo es que defiendo a Miquel Iceta y José Zaragoza. No se explica cómo no veo claro que la opción del PSC del futuro son “Castells, Nadal, Tura…”. Y yo se lo explico muy claro. Punto número uno: con Castells, Nadal o Tura, por futuro no me viene nada, dicho en lenguaje de teloperador. Y punto número dos: a mí “Iceta y Zaragoza”, cuando he interactuado con ellos, no me ha dado nunca la sensación que me miraban por encima los hombros. Algunos de los otros sí. Porque hay una progresía patricia de nuestro país que se ha situado tradicionalmente unos cuántos metros por encima del común de los mortales, y nos han flagelado durante décadas con su suficiencia. Y ahora, incluso cuando ya no tienen casi púlpitos políticos y de poder desde donde impartir doctrina, insisten en ello. Es el caso del ex consejero Antoni Castells. Ayer volvió a lo suyo.

    Hizo una conferencia en el Círculo de Economía. O esto nos han dicho. Lo bautizaron de conferencia cuando aquello que perpetró ayer Castells era una especie de monólogo sobre el estado de la nación, a pesar de que hablando sobre todo de él, de la economía que él nos dice que hay, y de los palos que los otros –pobres ignorantes y desagradecidos– merecen recibir de manos de uno de los pocos privilegiados ungidos y con licencia para criticar a diestro y siniestro sin asumir una pizca de censura. Y la merece.

    La neolerrouxista Rosa Díez no aporta al debate político español mucho nada más que frases que quieren ser efectistas. Y a veces lo consigue. El martes dijo, después del discurso de Zapatero en el Debate de Política General en el Congreso, que el presidente español ya lo único que podía hacer por el conjunto de la ciudadanía era escuchar el clamor de la calle, que al más puro estilo Lola Flores –siempre según Díez– le estaría diciendo a ZP: “¡Si me queréis, irse!”. Pues Castells podría hacer bastante lo mismo.

    Porque ayer, una vez más no hizo autocrítica. Él, el consejero de Economía que como ZP no vio (¿o quiso ver?) que venía la crisis. El consejero de Economía que fijó un pronóstico de un 10% de incremento de recaudación en Cataluña, y ésta bajó más del 20%. Él que aún así siguió gastando en 2008 y en 2009… como ZP, y no empezó a recortar hasta que no lo hizo éste desde Madrid. Él que con esta gestión, como responsable de las finanzas del tripartito, generó un déficit del 3,9%, prácticamente un 50% superior al que estaba permitido. Claro que a él, en estas condiciones, ZP entonces no le picó la cresta como sí que lo hace ahora con el gobierno de Artur Mas. Y todo esto por no hablar de cómo no apostó por las pequeñas y medianas empresas, que son las que crean más ocupación. O por no hablar del desastre del proceso de fusión de cajas catalans, que ha dejado a la inmensa mayoría como las ha dejado. Y ayer, allá en el Círculo que lo tenían, impartiendo doctrina. Regañando a unos, perdonando la vida a los otros. Siempre mirando por encima del hombro. ¿Verdad que lo ven? “Irse”, ¿no? Me parece que ya se lo han dicho. A ver si se entera.