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- 19 may
El acierto de Jordi Sánchez
La semana pasada, el jueves, un amigo con línea directa con la actual (y la anterior) cúpula de Esquerra, como quien no quiere la cosa, en una conversación distendida, me dejó caer una idea que ya me había llegado unos días antes. Una idea de aquellas que dan mala espina. Hablábamos de la inminente elección de presidente o presidenta de la Assemblea Nacional Catalana, dábamos bastante por hecho que Jordi Sánchez sería el escogido por el Secretariado, y ambos conveníamos que sería un buen perfil. Él estaba de acuerdo pero a la vez dejó caer la frase: “Lástima que en ERC lo verán mucho como el amigo de David Madí, con ganas de presionar por la lista unitaria”. Zasca.
Este país es muy pequeño y ya hace mucho que corre (interesadamente, claro) que el gran estratega del Mas aspirante a presidente vuelve a marcar la pauta en la cocina del líder convergente. Como en todo lo que rodea a los que son o han sido cerebros en la sombra de un líder político, la leyenda (rellena de realidad o no) es muy útil para salpicar con la sospecha a su asesorado. Es lo que se busca hace días (este fin de semana mismo en la prensa más anti-Mas) con el presidente catalán.
Hay mucho nervio. Demasiaso. Y no digo que no esté justificado en más de un caso. Pero el simple hecho de ver en el horizonte una posibilidad de rebrote del debate sobre la lista unitaria de cara a las elecciones catalanas del 27-S no justifica tanta histeria entre bambalinas. No justifica eso ni la orquestación de la salpicadura indiscriminada. ¿Es un debate cerrado? En principio sí. ¿Y en final? Esto no se sabrá hasta que no estemos al final de la calle. Es lo que tiene la política. Y temer tanto un debate sobre una lista, por no tener una certeza absoluta, cuando no se tienen certezas de casi nada en un contexto político tan rompedor como el que nos aseguran que se está impulsando en Catalunya, dice muy poco de los más inquietos.
Es en este sentido que Jordi Sánchez, de estreno hace cuatro días, comenzó a dar pistas sobre el acierto de su nombramiento al frente de la ANC cuando, este fin de semana mismo, preguntado sobre la opción de la lista unitaria (el runrún, que corre …) dejó claro que esta opción hoy por hoy está cerrada por erosionadora. ¿Para siempre? Nada es para siempre. O sí. O no. O ya veremos. Pero sin histerias ni maximalismos absurdos. Y Sánchez ayer también descartó una declaración unilateral de independencia (DUI) al día siguiente de las elecciones del 27-S. Apostó por un proceso constituyente bien hecho. Y aportó calma, en medio de tanto nervio (en muchos casos injustificado). Sólo por eso, ya de entrada, Jordi Sánchez parece todo un acierto en la elección. Calma.
(Para leer el artículo en El Singular, clicad aquí)




