Ros, Iceta y Zaragoza

  • Ros, Iceta y Zaragoza

    Leíamos ayer como el diputado socialista descostrado Joan Ferran acusaba a Àngel Ros, alcalde de Lleida y aspirante a liderar el PSC, de hacer volver “los discurso de la Cataluña profunda”. Lo decía a raíz de unas declaraciones de Ros en El País, donde además de dejar claro que aspira a ser esencia del núcleo duro que lidere el PSC a partir del próximo congreso decía que “ahora toca un mayor peso de la Cataluña no metropolitana en el partido… Para que se identifique más con determinados valores del país”. Y así Ros seguía el crescendo de las últimas semanas, donde ha puesto en la picota a los socialistas del área Metropolitana de Barcelona, y muy especialmente a Miquel Iceta y José Zaragoza. Pero detecto dos errores graves en ello.

    Paranoias descrostadoras de Ferran a un lado, hay que reconocer que el señor diputado acierta cuando se muestra escéptico con el planteamiento anti-discurso metropolitano del señor alcalde. De hecho, si nos paramos a pensar un momento, veremos claro que es cuando el PSC ha querido pasar por lo que no es, que más ha desorientado a su electorado tradicional y que menos ha atraído nuevos electores. Era difícil de entender, por ejemplo, que quisieran concursar en su día para ser más nacionalistas que CiU en el debate del Estatuto, para después envainársela. O por ejemplo, también costaba captar por qué hacían ir el presidente Montilla a la manifestación del 10-J por el derecho a decidir, para después en campaña coger como uno de sus grandes leitmotifs el anti-independentismo. No se entendió, y por lo tanto no se votó. Cuando el discurso del PSC ha sido el metropolitano clarísimo que tienen en la cabeza y no uno de nacional que no han sabido encontrar, han triunfado. A la inversa, no.

    Pero segundo frente de objeción a los apuntes de propuestas de Ros: esta especie de furor que le ha cogido por hacer limpieza con todo lo que hay a la cúpula del partido. Se equivoca si quiere transmitir sensación de renovación solo por este flanco. Entre otras cosas, y como ha sido el caso, si lo hace priorizando las páginas del diario que de siempre se ha identificado más con la línea más ortodoxa del PSOE.

    Este PSC no puede prescindir de Miquel Iceta y de José Zaragoza. Que le quede claro al señor Ros y entorno. Quizás sí que el triunfante alcalde de Lleida es el recambio ideal de Montilla. Pero para empezar a demostrar que puede optar con garantías al liderazgo de los socialistas catalanes, quizás que empezara mostrando, con generosidad y con inteligencia, reconocimiento por el papel clave de estos dos hombres que, con mucha habilidad y conocimiento, hicieron presidente –ellos, sí, en muy buena parte– a alguien tan carecido de liderazgo como José Montilla. No habría sido jefe del gobierno catalán sin estos dos verdaderos animales políticos. Y si cayó, errores de los socios a un lado, fue entre otras cosas porque las estrategias y las tácticas políticas no fundamentadas en un liderazgo auténtico y fuerte duran lo que duran.

    Ros empezaría a demostrar aptitudes más que sobradas para asumir el liderazgo socialista si fuera asumiendo con inteligencia que Iceta y Zaragoza, con un líder con sustancia, pueden hacer todavía mucho daño en política. Y ya me entienden esto del “mucho daño”.

    (…)