<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Toni Aira &#187; Beerderberg Magazine</title>
	<atom:link href="https://www.toniaira.cat/es/media-es/digital-es/beerderberg-magazine-es/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.toniaira.cat</link>
	<description>Periodista i Professor de Comunicació Política</description>
	<lastBuildDate>Wed, 22 Jul 2026 16:23:14 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=4.0</generator>
	<item>
		<title>La ‘camarilla’ de Hillary vs. la ‘famiglia’ de Trump</title>
		<link>https://www.toniaira.cat/es/2016/12/la-camarilla-de-hillary-vs-la-famiglia-de-trump/</link>
		<comments>https://www.toniaira.cat/es/2016/12/la-camarilla-de-hillary-vs-la-famiglia-de-trump/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Dec 2016 16:09:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[nuria]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos Publicados]]></category>
		<category><![CDATA[Beerderberg Magazine @es]]></category>
		<category><![CDATA[Digital @es]]></category>
		<category><![CDATA[La Cortina de Humo]]></category>
		<category><![CDATA[Media @es]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.toniaira.cat/?p=18500</guid>
		<description><![CDATA[Seth Godin, uno de los referentes en el estudio del marketing, dejó escrito que “todo en el personaje político explica una historia: su ropa, su pareja, sus asesores…”. Y es así como los equipos de Hillary Clinton y de Donald Trumptambién ayudaron a configurar una historia durante la campaña electoral norteamericana. Dos tipos de liderazgo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p class="p1"><a href="http://www.toniaira.cat/wp-content/uploads/2016/12/Steve_Bannon.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-18501" src="http://www.toniaira.cat/wp-content/uploads/2016/12/Steve_Bannon.jpg" alt="Steve_Bannon" width="800" height="533" /></a></p>
<p class="p1"><span class="s1"><strong>Seth Godin</strong>, uno de los referentes en el estudio del marketing, dejó escrito que “todo en el personaje político explica una historia: su ropa, su pareja, sus asesores…”. Y es así como los equipos de <strong>Hillary Clinton</strong> y de <strong>Donald Trump</strong>también ayudaron a configurar una historia durante la campaña electoral norteamericana. Dos tipos de liderazgo político, también en la forma de relacionarse con sus </span><span class="s2"><i>spin doctors</i></span><span class="s1">, que dibujaban personalidades marcadamente diferentes. Con plomo en las alas, en un caso, y con un gran personalismo, en el otro.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En 2006, el galés<strong> Leighton Andrew</strong>s acuñó el término </span><span class="s2"><i>spincidents</i></span><span class="s1"> para referirse a los incidentes, crisis o polémicas políticas que se generan desde el ámbito de los asesores del líder o representante político. Implica las consecuencias del trabajo de individualidades responsables en el ámbito de la comunicación y la estrategia políticas. Por su acción o por su propia existencia. Y fue así cómo en el caso de <strong>Hillary Clinton</strong>, una de sus más estrechas asesoras, <strong>Huma Abedin</strong>, se convirtió en un gran problema (no resuelto) desde que estallara el escándalo por la publicación de fotos con contenido sexual que su marido enviaba a otras mujeres. En 2011, este escándalo por el caso de </span><span class="s2"><i>sexting</i></span><span class="s1"> del entonces congresista demócrata <strong>Anthony Weine</strong>r, le costó la carrera a él y casi lo hace también con su mujer, a quien <strong>Hillary</strong> había conocido como becaria en la oficina de la primera dama de la Casa Blanca en 1996. <strong>Abedin</strong> pasó a ser asistente personal y asesora de Clinton desde 2000. Una estrecha relación profesional que no se rompió a pesar del escandalazo del marido de la </span><span class="s2"><i>spin</i></span><span class="s1">, tampoco cuando en 2015, él recayó, en este caso con una mujer que se describió como una “declarada seguidora del candidato presidencial republicano, <strong>Donald Trump</strong>, y de la Asociación Nacional del Rifle (NRA)”.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">A finales de julio de 2016, un mes antes de que <strong>Abedin</strong> se separara de su marido, <strong>Donald Trump</strong> metió el dedo en la llaga: “Su persona número uno, <strong>Huma Abedin</strong>, está casada con <strong>Anthony Weine</strong>r, que es un depravado y un pervertido. No me gusta que <strong>Huma</strong> vaya a casa por la noche y le cuente a <strong>Weiner</strong> todos los secretos”. Y añadió en un comunicado: “Me preocupa que <strong>Hillary Clinton</strong> fuera descuidada y negligente y permitiera que <strong>Weiner</strong> tuviera tanta proximidad a información altamente clasificada”. Fue uno de los frentes de ataque de <strong>Trump</strong> en campaña, sacando constantemente a colación el escándalo de los correos electrónicos que la candidata demócrata envió desde su servidor privado durante su etapa como secretaria de Estado, un asunto en el que también salía a menudo el nombre de <strong>Huma Abedin</strong>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Este era uno de los grandes nombres en la sombra de <strong>Hillary Clinton</strong>. Y ahí que la mantuvo, en un gesto de fidelidad máxima a alguien que le correspondía desde hacía años. Pero también, visto desde otra óptica, una muestra de debilidad, de poco margen de maniobra en un círculo demasiado cerrado y del conservadurismo que clásicamente ha sido frente de ataque a los <strong>Clinton</strong> y su </span><span class="s2"><i>camarilla</i></span><span class="s1"> (como aislada del mundo). De este grupo reducido de <strong>Hillary</strong> y <strong>Bill</strong>en la sombra también formaba parte desde hacía décadas el presidente de campaña (</span><span class="s2"><i>campaign chairman</i></span><span class="s1">), <strong>John Podesta</strong>. Un veterano, con consultora propia, que en su día fue jefe de gabinete de <strong>Bill Clinton</strong> en la Casa Blanca, y que aconsejó también a <strong>Barack Obama</strong>. Muy veterano, ¿quizás de otro tiempo? <strong>Rooby Mook</strong> era el jefe de campaña (</span><span class="s2"><i>campaign manager</i></span><span class="s1">), y ya lo había sido en diferentes estados durante la fallida campaña de primarias de <strong>Hillary</strong> contra <strong>Obama</strong>, y en su día del también fracasado candidato presidencial <strong>Howard Dean</strong>. <strong>Jennifer Palmieri</strong> era la directora de comunicación de Hillary, y había sido la jefa de prensa de otro candidato demócrata no-nato a la presidencia de los Estados Unidos, <strong>John Edwards</strong> (2004). Eso sí, dirigió también Comunicación en la Casa Blanca durante una etapa de la Administración <strong>Obama</strong>. <strong>Nick Merrill</strong> fue el jefe de prensa y portavoz de la campaña de <strong>Hillary</strong>, y ya había trabajado con ella de secretaria de Estado norteamericana.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Esta fue la tónica en la trastienda de la campaña de <strong>Hillary</strong>. Veteranía, mucha. Fidelidad, probada. Experiencia, bastante pasada por el tamiz del tropiezo. Pero su </span><span class="s2"><i>camarilla</i></span><span class="s1">. Y ahí que <strong>Hillary</strong> los mantuvo a todos. No como un <strong>Donald Trump</strong> que, al estilo de un </span><span class="s2"><i>pater familias</i></span><span class="s1"> de los de antes (y de los que parece que unos cuantos añoran al frente de su país), quitaba y concedía su gracia, caprichosamente y contundente, pero siempre ejerciendo un poder de atracción con los suyos difícilmente superable.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><strong>Trump</strong> siempre ha dirigido su negocio como una empresa familiar y su campaña política no ha sido diferente, con sus hijos adultos y sus empleados en la Trump Organization desempeñando papeles clave. Ahí destaca <strong>Ivanka Trump</strong>, su hija mayor, reconocida como su gran consejera en la sombra e interlocutora con el mundo de la mujer. Sus hermanos <strong>Eric</strong> y<strong> Don Jr.</strong> también han tenido papel activo en la campaña. Y su marido, <strong>Jared Kushner</strong>, se ha convertido en pieza clave de la campaña de <strong>Trump</strong>. Rico empresario inmobiliario, con muchas conexiones a todos los niveles, ha influido de forma determinante, por ejemplo en los discursos clave del líder republicano.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El nombre de <strong>Kushner</strong> emergió a la luz especialmente con la caída de<strong> Corey Lewandowski</strong> como jefe de campaña de <strong>Trump</strong>, en junio de 2016. El magnate lo destituyó fulminantemente después de que protagonizara algunos capítulos polémicos en público, alguno con violencia de por medio. Se dijo que los hijos de <strong>Trump</strong> habían aconsejado que tocaba recambio, y al jefe no le tembló el pulso. Ahí la familia, <strong>Ivanka</strong> y su marido especialmente, iban ganando ya la partida a los estrategas profesionales. Cosas de </span><span class="s2"><i>famiglia</i></span><span class="s1">.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><strong>Hope Hicks</strong>, la miembro más joven del equipo, ha sido la </span><span class="s2"><i>geek</i></span><span class="s1"> jefa de comunicaciones de la campaña del padre de su amiga <strong>Ivanka</strong>. Una proximidad a la grande de los <strong>Trump</strong> que cultivó también la veterana <strong>Kellyanne Conwell</strong> para convertirse en la jefa de campaña (</span><span class="s2"><i>campaign manager</i></span><span class="s1">) del candidato presidencial. Una encuestadora experta en medios de comunicación, metida a cara de <strong>Trump</strong> en los medios siempre que ha hecho falta. En la sombra, después de la caída del anterior </span><span class="s2"><i>campaign manager</i></span><span class="s1"> (<strong>Lewandowski</strong>), ejerció </span><span class="s2"><i>de facto</i></span><span class="s1"> como tal un oscuro <strong>Paul Manafort</strong>, él lejos de los focos de las cámaras.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Por encima de ellos, <strong>Steve Bannon</strong>, </span><span class="s2"><i>campaign’s chief executive</i></span><span class="s1">. Ese cargo lo asumió en agosto de 2016, en tándem de nombramiento con <strong>Conway</strong>. Este exbanquero de Goldman Sachs y dueño del portal ultra Breitbart, lo dejó todo (temporalmente) para dirigir el tramo final de la campaña presidencial de <strong>Trump</strong>. Antiguo oficial de la marina, había producido algunas películas y como ideólogo ultraconservador ha hecho lo propio con documentales como </span><span class="s2"><i><strong>Clinton</strong>Cash</i></span><span class="s1"> (2016), sobre los negocios de los <strong>Clinton</strong>, y </span><span class="s2"><i>Occupy Unmasked</i></span><span class="s1"> (2012), contra el movimiento Occupy Wall Street. A por todas, como <strong>Trump</strong> y su núcleo duro.</span></p>
<p class="p1"><a href="http://beerderberg.es/la-camarilla-de-hillary-vs-la-famiglia-de-trump/">(Para leer el artículo en Beerderberg.es, clicad aquí)</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.toniaira.cat/es/2016/12/la-camarilla-de-hillary-vs-la-famiglia-de-trump/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
