Incompetencias

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    De entrada hay que advertir que no sólo defiendo el derecho de todos a expresarse libremente, sino que además defiendo que Jordi Évole dijera lo que dijo el fin de semana en el Palau Sant Jordi, porque he escuchado el discurso entero y creo que matiza suficiente. Hay que pedir que no perdamos nunca un espíritu crítico que desde luego se necesita como el aire que respira un movimiento independentista que quiere construir un país nuevo (entiendo que en muchos sentidos, también en maneras de hacer). No cabe pensar que las cosas no se podrían hacer mejor ahora. No vale esperar a vivir una realidad y un contexto nuevo para entonces sí representar que todo cambiará partiendo de cero. Hay que poner muchas semillas en el camino, y sí, es cierto, el problema de Cataluña en muchos frentes, no ha sido sólo de falta de competencias, sino de incompetencias en la gestión. En esto, cabe decirlo, reproducimos muchos esquemas, hasta de países con Estado propio. No es un problema, pues, ni exclusivo de Cataluña ni del independentismo que ahora nos gobierna. ¿Es esto una enmienda a la totalidad a la política catalana, a la de los diferentes gobiernos que ha habido en Cataluña (también los no independentistas y de izquierdas) o el soberanismo en general? No, y de hecho si se planteara así, nos estarían haciendo trampa.

    Yo no sé qué pretendía Évole con su discurso. Si era criticar sólo una parte de la política catalana y caricaturizarla, no estaría de acuerdo. En cambio, como creo que pasó, si lo que buscaba era alertar de que las cosas se podrían hacer mejor y que la excusa/realidad de falta de competencias no es suficiente para explicar del todo los problemas que nos acosan y que no resolvemos bien en clave de país y en muchos frentes, entonces totalmente de acuerdo. Y lo podemos asumir así, como decía aquel, aquí y en la China Popular. Y asumiéndolo y autoexigirnos el reto de mejorar es como seremos más fuertes y tendremos más autoridad para reclamar un pleno autogobierno que hay que ganarse a pulso.

    Vivimos en un Estado español donde su poder político está lleno de incompetencias que nos perjudican cada día. Este lunes mismo hemos tenido la noticia de que el ex-gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez desfilará ante el juez como investigado/imputado por la salvajada de Bankia, que dejaron que saliera a bolsa cuando se sabía que era insostenible. Y eso nos ha costado a todos los ciudadanos del reino miles de millones. Esto es una incompetencia que incluso puede haber sido delito. Esto es lo que tenemos que demostrar en el día a día, con palabras pero también con hechos, que se puede superar si de lo que se trata es de construir un nuevo Estado. Y los que quieran hacer como que el Partido Demócrata es un lastre para ello, como si fuera el mismo que la antigua CiU, como si nada hubiera cambiado y no hubiera apostado por un cambio de etapa claro, como si no gobernara con ERC o como si fuera el mismo que el PP (ahora y antes), allá ellos y su incompetencia y fracaso a la hora de tratar de hacer un análisis mínimamente riguroso y plausible. Dirán que CDC pactó la ley de extranjería con las fuerzas mayoritarias en España y que Duran hizo campaña con la inmigración. Y pasarán olímpicamente de lo que ha dicho el presidente Puigdemont en defensa de recibir los refugiados, y del que ha dispuesto su gobierno, y seguirán distorsionando la realidad al servicio de un discurso mentiroso por incompleto. Hablarán de la ERC que hacía el ridículo con su gestión en los tripartitos, y no los verán ahora preparados para gobernar a pesar de las muestras de cambio de chip que han hecho en este frente. Y seguirán sin describir la realidad de forma bastante ajustada. Y así seguirán siendo incompetentes con su análisis. Pero esto, señalarlo no es atacar, sino esperar mejoras. Como las que entiendo que reclamaba Évole el otro día y que creo que, sinceramente, sin quitar mérito al trabajo bien hecho que también está, necesitamos y necesitaremos siempre, sin Estado propio o con él.

    PS: Para los que digan que hablar de incompetencias de fuera no justifica las de casa, decirles que no creo que yo haya hecho tal cosa, al contrario, aunque asumiendo la evidencia de que ahora Cataluña no es independiente, forma parte del Estado español, éste existe y su incompetencia, por tanto, también nos repercute (y de qué manera).

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