O matas al zombi o serás uno

  • O matas al zombi o serás uno

     

    Je m’acusse. En parte. Asumo mis momentos naif a la hora de esperar grandes cosas de las primarias abiertas del PSC. Tenía ganas que fuera bien, lo reconozco. Otros tenían muchas ganas de hacer del PSC aquello que políticamente no es (y que está claro que no será). Yo quería que saliera muy bien, que sumara a la percepción de la ciudadanía respecto de la política, y tenía ganas que el resto de partidos se vieran interpelados. ¿Ha ido así? Tampoco. Pero no tiro la toalla. Porque ni dije que esto sería un exitazo ni tampoco ahora encuentro que haya sido el gran fracaso. Y me explico.

    Sigo pensando que los procesos de primarias (y más si estos se abren más allá de la militancia) son uno de los mecanismos (no el único) que pueden sumar camino de la reconexión de la política tradicional con una sociedad nueva que mayoritariamente pasa (de ella, de los partidos clásicos y de su proceder). Política antigua en contraposición a fórmulas nuevas. Y esto se puede hacer bien o mal. Se puede aprovechar o malgastar. ¿Lo ha hecho bien el PSC en el caso de las primarias de Barcelona? Queda bastante claro que matrícula no la sacará. Ahora bien: ¿la propuesta de primarias abiertas queda del todo deslegitimada por el asunto de la participación masiva (y más que presuntamente teledirigida) de los pakistaníes que en muchos casos no sabían ni a quién iban a votar? Tampoco.

    ¿Qué ha pasado? La resistencia de una política vieja a asumir que está muerta. La cosa va de ella y de aquellos que se emperran en agitar este muerto viviente que todavía les va siendo útil a pesar de todo. Los pakistaníes con sobre de voto en el bolsillo de estas primarias son como la gente (abuelos en muchos casos pero no sólo) a quienes tradicionalmente algunos partidos les ha puesto sobre cerrado en el bolsillo y les ha pagado bocadillo y autocar para ir a votar en tromba en elecciones de todo tipos. ¿Lamentable? Sí. ¿Nuevo? No. No disparen, pues, al nuevo instrumento, las primarias. Ni tampoco al candidato a candidato Jaume Collboni. O en todo caso no disparen a matar. ¿Han fallado? En parte sí. Pero el fondo del problema no va de ellos.

    ¿Los hay que han utilizado las primarias, un instrumento nuevo, para hacer política vieja? Sí. Pero el problema no es aquello nuevo que empieza a sacar la cabeza. ¿Collboni ha liderado una candidatura que ha contado con el apoyo de fuerzas vivas (?) del socialismo más familiarizado con prácticas poco edificantes? Sí, pero en otras candidaturas también los había. ¿Y él no se ha desprendido ni se ha demarcado bastante de ello? De acuerdo, pero eso no justifica el ensañamiento contra su persona, porque entre otras cosas él no es el problema. ¿Será la solución o parte de ella? Ahora tendrá que demostrarlo más que nunca y ponerse a todas si se acaba imponiendo a Carmen Andrés como todo apunta. Porque o empieza a liderar un cambio de maneras de hacer en su partido, primero en Barcelona mismo, o seguirá hundiéndose con sus siglas en las encuestas y en la oposición. O mata (del todo) al zombi o se convertirá en uno. Es en este sentido que sigo creyendo que estas primarias del PSC pueden seguir siendo una buena oportunidad para moverse y pasar página de una política muerta que se empeña en pasearse arrastrando los pies y mostrándose como grotesca. Puede ser esto y una clara interpelación a hacer diferente. Aún están a tiempo.

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