Durao es bueno

  • Durao es bueno

     

    Hay que ser listo como el hambre para estar en la foto de las Azores, de hecho ser el anfitrión de la cosa, que tus invitados te lo agradezcan, que ellos pasen a criar malvas (políticas) y en cambio que tú sobrevivas años y años al más alto nivel. Este es José Manuel Durao Barroso, el señor que hace dos días dijo que ve “extremadamente difícil, si no imposible, una Escocia independiente dentro de la Unión Europea (UE)”, y que ayer fue matizado por una portavoz suya, pero aquí paz y después gloria. Eso es un profesional del estar ahí y mantenerse, que ríanse ustedes de Josep Antoni Duran i Lleida o de Rodolfo Martín Villa.

    De hecho, Durao es tan bueno que incluso un servidor, al escuchar aquello de ”extremadamente difícil”, pensó: “¡¿Y que no tiene que ser bonita esta presión, cuando se puede votar…?!”. Pensaba en Escocia, claro, y en nosotros que a este estadio todavía no hemos llegado. Porque Durao sabe qué se hace cuando dice aquello que dice (muy calculado) y era consciente que, tratados en mano, él puede decir eso y no tendría que ser descalificado automáticamente por hacerlo porque en el debate por el “sí” o por el “no” a la independencia (de Escocia) argumentos encima de la mesa hace falta que los haya para todos los gustos, también al servicio de los estados miembros, a quienes debe de este señor el cargo. Bueno.

    Y bueno también porque fíjense cómo lo han aplaudido con las orejas los mismos que fustigan a los soberanistas con látigos verbales (y si pudieran, en algún caso, también de los otros) cuando aquí en Catalunya se compara el caso de la declaración unilateral de independencia kosovar y una opción de futuro parecido en Catalunya. Los de aquí no, pero Durao puede comparar Kosovo con Catalunya, o con el caso escocés como ha hecho ahora, y aquí no pasa nada. Bueno-bueno.

    Joaquín Almunia, subalterno de Durao, dijo en octubre de 2012 que “no es honesto decir de forma tajante que Catalunya quedaría fuera de la UE si fuera independiente”. Después ya se quiso redimir por este pronto de sinceridad y se pasó cuatro pueblos haciendo de Manolo el del Bombo sobre las plagas de Egipto y la Catalunya independiente. Pero Durao no. Fíjense bien que no ha sido tajante. Y así, el día que Catalunya o Escocia hayan podido votar, si el resultado es que las sociedades respectivas sí quieren su independencia, desde allá donde coja el momento a Durao (muy bien colocado seguro) podrá decir que el hito de mantenerlas en la UE habrá sido histórico. Como cuando el 1991 Eslovenia estaba a punto de independizarse, le vaticinaban la exclusión, y resulta que es miembro de la UE. Durao. Bueno-bueno-bueno.

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