Quiero y no puedo

  • Quiero y no puedo

     

    Estos días de recuerdo de John Fitzgerald Kennedy en el 50º aniversario de su muerte, de entre las muchas imágenes de homenaje me quedo con la de la ofrenda floral del actual presidente, Barack Obama, y su mujer, Michelle, con Bill Clinton Hillary. Me hizo pensar. JFK Clinton. El carisma. La apariencia. El factor humano. A Clinton, más que sus memorias nos lo describen muy bien las de su gran asesor (un auténtico spin doctor a la americana) George Stephanopoulos: All Too Human: A Political Education. «Demasiado humanos». Sobre el factor personal, aquello que hace que muchos que aspiran a liderar, antes de dar el paso, se encuentren en aquel estadio del quiero y no puedo, del sí pero no. 
    En el PSC y el PSOE, pero no solo ahí, una nueva generación duda (seguramente por poco tiempo) sobre si es el momento de dar el paso y postularse. La oportunidad está ahí, pero, ¡ay, la duda! ¡Ay, el factor personal y aquello de no quererse chamuscar antes de tiempo! 
    En Catalunya, la arrolladora votación en el consejo nacional del PSC en favor de las tesis de Pere Navarro hizo recapacitar a más de uno que hacía tiempo que aconsejaba a Rocío Martínez-Sampere que no se «quemara» presentándose a las primarias por la alcaldía de Barcelona porque el liderazgo de Navarro es débil, el contexto convulso y estar en el Parlament como opción de relevo ofrece ciertas perspectivas alentadoras. Ahora todo apunta a que el relevo irá para largo, así que Sampere y otros como Laia Bonet siguen en la fase quiero y no puedo. Calculan. En clave de oportunidad política y personal. 
    En el PSOE, también. Carme Chacónarriesgó. Ella y su gran asesor, su marido, Miguel Barroso, calcularon mal. Por poco, pero lo probaron contra Alfredo Pérez Rubalcaba y fracasaron. Ahora contempla seriamente la opción de hacer tándem con el diputado Eduardo Madina, con él liderando una opción de renovación en el PSOE. Tienen una gran amistad personal (de irse de vacaciones juntos), él la ayudó en el congreso contra Rubalcaba (muy a escondidas, pero lo hizo) y dicen quienes conocen bien a José Luis Rodríguez Zapatero que ve en él su gran opción. Forma sobre el fondo, ¿recuerdan? Madina está haciendo equipo político y dicen en Madrid que «ya se mueve mucho» (en segundo plano). 
    En el PSOE, por cierto, no pierdan la pista de dos diputados. Uno, Juan Moscoso, hijo de quién fue ministro de Presidencia de Felipe González. El otro, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Sus nombres empiezan a sonar con fuerza como posibles tapados de Rubalcaba. Veremos, pero no precipitadamente. Son, al fin y al cabo, una nueva generación quiero y no puedo, que arriesga, pero dentro de un orden, sobre todo cuando otro les sirve en bandeja aquel punto de atrevimiento que ellos, pragmáticos como nuestros tiempos, no tienen.

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