El arte de filtrar

  • El arte de filtrar

    CiU, desde el 25-N, recela de aquello que se conoce como establishment , que lo es sobre todo económico y político y engloba a aquellos que tienen El Poder con independencia de quién vaya gestionando las instituciones. Ahora, en el Govern de Artur Mas se considera que este establishment ha iniciado una «batalla» para intentar deslegitimar el proceso hacia el derecho a decidir. Esta semana, según el equipo de Mas, la estrategia para intentarlo habría pasado por tratar de proyectar la idea de que el Govern hace las cosas mal, y todo a colación de la resaca por la filtración del borrador que CiU y ERC elaboraron hace unos días cara a abrir fuego en la negociación por la declaración que el miércoles está llamada a reivindicar, en el Parlament, la soberanía del pueblo catalán.
    Pero los convergentes se defienden: «Quienes actuaron mal son aquellos que filtraron el borrador, y sabemos desde el minuto uno que fueron los socialistas». Según este argumento, «precisamente para hacer bien las cosas», CiU habría querido emitir un aviso («externo e interno») a todo aquel que quiera filtrar informaciones para boicotear el proceso y las negociaciones venideras. Se tiene que saber muy bien cómo va esto de filtrar, para controlarlo con éxito. Y de esto Francesc Homs «sabe mucho», según algún compañero de partido. Sea o no sea así, en este caso el aviso lo habría impulsado él.
    «Ha habido un aviso de Homs a todo aquel que quiera filtrar un papel. Sabemos quién lo hace, dentro y fuera de casa. Tenemos muy identificados a filtradores profesionales, algunos con años de experiencia dedicados a filtrar documentos o enmiendas en los congresos de partido». ¿Y cómo se identifica al culpable? Como se ha hecho en este caso, con una falta ortográfica en la línea 4, con un error tipográfico en la 10, con un doble espacio en la 5… Y eso en documentos diferentes que van a parar a interlocutores diferentes.
    ¿Esto garantiza el éxito o la discreción del proceso? No necesariamente. En todo caso deja constancia de la «guerra fría» que en Catalunya se abre con todo proceso como el actual. Constata el arte de filtrar que domina nuestro mundo político-mediático. Confirma que todos saben de la contaminación que muchísimos esparcen (con el off the record como máscara protectora) en beneficio propio. Y todo vía una prensa que promueve debates éticos a propósito de los políticos y sus malas prácticas negociadoras, mientras acepta papeles para llenar páginas de diarios o minutos de informativos.