Sobre la crisis del PSC

  • Sobre la crisis del PSC

    Hoy David Cameron ha hecho el juego de las sillas (Carles Costa díxit) en el 10 de Downing Street, y esto la prensa lo llama “crisis”. Cuando hay remodelación hay crisis. Así, lo que pasó ayer en el PSC fue una crisis, sin duda. Y mucho más de fondo de lo que pensamos. Un movimiento que (queda dicho) puede haber marcado un decisivo antes y después para el liderazgo de Pere Navarro.

    Los linces de Vilaweb, de la mano del más que lince Pere Cardús, me llamaron para hacer una mini entrevista de análisis, y aquí os la reproduzco:

    La dirección del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) ha decidido apartar a Joaquim Nadal y a Miquel Iceta al frente del grupo parlamentario en una decisión que se interpreta en clave de batallas de poder internas y, sobre todo, pensando en las primarias que el partido tiene que celebrar para elegir el nuevo candidato a la presidencia de la Generalitat de cara a unas elecciones avanzadas en 2013. Para entender qué pasa en la órbita de los socialistas catalanes, hemos hablado con Toni Aira, periodista y profesor de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra y de la Universitat Ramon Llull.

    –¿Cómo se tiene que leer la decisión de sustituir Nadal e Iceta?
    –Nos equivocaremos si los relevos que ha anunciado el PSC los leemos en clave específicamente parlamentaria. El descabezamiento del grupo parlamentario lo tenemos que codificar en clave de movimientos internos del PSC y, concretamente, como una bunquerización del aparato entorno de Pere Navarro. Estos movimientos se hacen con la vista puesta en unos meses que serán determinantes para el futuro del partido.

    –¿Movimientos con la mirada puesta a las elecciones?
    –En el PSC hay muchos movimientos de preparación de las primarias. El aparato sabe que con la perspectiva de unas elecciones avanzadas en Catalunya, que podrían llegar en primavera o a lo largo del 2013, tienen que empezar a definir un candidato claro. Se comprometieron a hacer un proceso de primarias y ahora no pueden renunciar a ello. Buena parte de los movimientos que se han hecho los últimos meses en el mundo socialista están al margen de la línea oficial del aparato socialista y de Pere Navarro.

    –¿Cuáles son estos movimientos pre-primarias?
    –Por ejemplo, Miquel Iceta, que en los tiempos de José Montilla y José Zaragoza formaba parte del núcleo duro de la dirección del partido, ya hace un tiempo que no tenía peso. Iceta ha empezado a hacer movimientos alrededor de Àngel Ros y el movimiento Avancem!. Ésta no deja de ser una plataforma al servicio de algún candidato a las primarias, posiblemente Àngel Ros, para que no le vuelva a pasar como en el congreso del partido. Ros necesita una red y una cierta estructura que le brinde la oportunidad de ganar al candidato oficial. Del grupo que forman Ros, Laia Bonet, Iceta y Joan Ignasi Elena tiene que salir algo de cara a las primarias. Joaquim Nadal no participa de estos movimientos, pero en el momento de las primarias, si le ve posibilidades, puede decantarse fácilmente por este grupo.

    –¿Navarro no tenía fuerza en el grupo parlamentario?
    –Es bastante evidente que Navarro y sus hombres fuertes han decidido no dejar margen para la distorsión de su discurso y de su línea de cara a las primarias. Joaquim Nadal es un veterano que ya iba muy por libre, con posiciones como la que ha expresado recientemente sobre la manifestación del Onze de Setembre, que no casan con la línea oficial. Con estos cambios, la dirección mira de atar más corto el grupo parlamentario.

    –¿El grupo no era obediente?
    –Hay que tener en cuenta que el PSC no tiene a su máximo dirigente en el Parlament. Y este espacio de juego político quedaba en manos de una dirección de grupo que iba muy por libre. Por ejemplo, Laia Bonet, la portavoz adjunta, ya tenía vida propia y se movía en el entorno Iceta-Ros-Elena. En cambio, Collboni y Sabaté son dos hombres fuertes de Navarro y dos personajes clave del aparato.

    –¿Allana el camino de las primarias?
    –Navarro quiere tener las primarias más controladas y poder hacer el proceso con menos distorsión desde los ámbitos institucionales. El grupo parlamentario no estaba en la línea del aparato y tenía que poner gente de su máxima confianza. Navarro ha apartado aquellos que pueden ir en una candidatura alternativa a las primarias.