Doctor Casa Grande

  • Doctor Casa Grande

    Se llama Agustí Colomines, es doctor (en Historia), usa bastón desde hace pocos años, cuando sufrió un grave accidente en moto, y es del director de la fundación Catdem, también conocida por el propio universo convergente como La Casa Gran del Catalanisme. Dos nombres llegados al Govern desde esta plataforma han sido protagonistas de la actualidad informativa de la semana: Jordi Argelaguet, director del CEO que ha hecho público un último estudio que apunta a un auge del independentismo en Catalunya, y Gorka Knörr, nuevo director de l’Institut Català de les Empreses Culturals. El uno, con origen en ERC, en su día en la órbita de Josep Huguet. El otro, con origen en Eusko Alkartasuna. Y han acabado en el proyecto de Artur Mas. Sus primeros tanteos con el universo convergente fueron cosa de la Casa Gran.

    El entorno de Colomines se refiere a él cariñosamente como House. Las analogías claras están ahí, incluído un fuerte carácter bañado en cáustica ironia británica que le viene de familia. No es un tipo fácil en general, aunque con los suyos es siempre expansivo y generoso, conjunto que lo ha convertido en polo de atracción de grandes filias y fobias. Eso y su gran proximidad a Mas. Es de los pocos con mano en su discurso. Él, el profesor Ferran Sáez y Joan Vidal de Ciurana, director de la Oficina del president. Poco más. Por cierto, Vidal y Sáez, director del Centre d’Estudis Contemporanis, con link previo con la Catdem.

    Ramon Tremosa, el eurodiputado de CiU que esta semana también ha sido noticia por declaraciones exigentes con el soberanismo de Mas, volvió a “la casa” vía Catdem después de haber abandonado su militancia en CDC hace años. El exsocialista Ferran Mascarell dio el paso camino de la consellería de Cultura vía Casa Gran. Y a estos nombres cabe añadir otros en los que la leyenda (que no lo es) dice que Colomines también ha tenido algo que ver en su nombramiento, como Josep Martí (Secretario de Comunicación) o Marçal Sintes (CCCB).

    “Què vol, aquest Colomines?”, se ha escuchado esta semana en Còrsega, sede de Convergència. Los hay en el partido que recelan del ascendente de House sobre el president. En cambio, Francesc Homs, desde Palau, lo promueve ahora tanto como lo hizo desde la oposición. Oriol Pujol desconfía. Y mientras, Colomines a lo suyo, impasible al ademán, invitando a gente a la Casa. Por ejemplo hace pocas semanas, organizando una cena en la sede de su fundación con Joan Ridao, entre muchos otros, debatiendo sobre el pacto fiscal.

    (Para leer el artículo en El Periódico, clicad aquí)