“La Guadiana”

  • “La Guadiana”

    El caso de Carme Chacón es digno de estudio. No por cómo una catalana ha mirado de camuflar esta condición suya para mirar de hacer las Españas. No por cómo esto no le ha servido de nada ni en el partido que a en la piel de toro se jacta de ser el más “progre” y federalista de todos los partidos que se hacen y se deshacen. No por cómo la de Esplugues (o de Olula del Río, según el día) ha hundido el PSC un poco más (y parecía imposible) ante el PSOE. Estudiémosla como fenómeno de la naturaleza.

    ¿Saben aquel río ibérico que se llama Guadiana? ¿Saben la leyenda que lo acompaña, que dice que en según qué tramos de su recorrido desaparece? Pues esto pasa con Chacón. Su proyección pública es regularmente intermitente. Su carrera sigue fluyendo, pero hay tramos majos donde la perdemos de vista. Ahora ha vuelto a ello. A desaparecer, quiero decir.

    En Cataluña, en las elecciones del 2008, hizo campaña y cosechó 25 diputados, un récord histórico. Después le perdimos la pista durante los cuatro años de la última legislatura de ZP. Hace no mucho llegó la campaña del 20-N, y de nuevo reapareció. Los comicios pasaron y volvió a desaparecer, para ir a Almería a presentar su campaña para hacer las Españas del PSOE. Y después de la estampada del pasado domingo contra Alfredo Pérez Rubalcaba, la señora exministra ha vuelto a ponerse la capa invisible. Ayer anuló entrevistas que tenía previstas, por ejemplo con Susana Griso, en Antena 3. Dicen que está fatigada. Será de tanto de desgaste para mirar de aparecer y desaparecer de forma tan compulsiva.

    ¿Una trayectoria así cómo puede aspirar a nada más que no sea aquello que el principio de Peter o un presidente amigo como lo era suyo ZP le pongan en bandeja? No es que sea o no un liderazgo sólido o serio, es que no lo es. No es liderazgo. No tiene consistencia, por su demostrada componente huidiza. En medio de todo el festival con el Estatut, todavía los hay que (santa inocencia) la esperan. Son pocos y amnésicos, porque no recuerdan que ella ya hizo la correspondiente reaparición, el día después de la mega-amputación en Madrid, con un artículo conjunto con Felipe González, en El País, defendiendo la decapitación de la norma catalana.

    Con razón en el PSC están tan compungidos y desamparados estos días. No porque se haya hecho añicos la opción de su candidata a liderar el PSOE. No porque el día después de consumada la tragedia ella haya desaparecido. Nada de todo ello. En el PSC hay inquietud porque saben que igual como por ejemplo ahora se ha ido, volverá. “La Guadiana” es lo que tiene.

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