Peligro de sobreactuación

  • Peligro de sobreactuación

    Que una imagen vale más que mil palabras es una máxima que ha hecho mucho daño en política. Para conjurarlo, el alcalde socialista de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, marca el camino. Hace unos días, con discreción, aplicó una serie de recortes en su ayuntamiento, la prensa hizo acuse de recibo, le cayeron cuatro críticas y ya está. Esta semana saca adelante sus presupuestos gracias al PP, y aquí paz y después gloria. En cambio, en el Parlament CiU pinta que hará lo mismo, pero con más ruido de fondo. Será en parte culpa de la obsesión por la foto, por fijar imágenes que posicionen, realidad aparte. En este sentido, Alicia Sánchez-Camacho ofrece puntos de contacto interesantes con Carme Chacón, gran discípula de José Luis Rodríguez Zapatero en el arte de declamar vía frases-eslogan o fotos- opportunity. Chacón , esta semana, y al contrario que Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha ahorrado la foto de la visita a la familia del difunto Manuel Fraga. Su adversario en el PSOE lo hizo; ella no. Él es pasado y establishment; ella no. Es la idea buscada, ¿verdad que lo ven? Pues Sánchez-Camacho hace igual.

    El debate de presupuestos que hoy empieza en el Parlament consumará, salvo sorpresa mayúscula, un nuevo pacto por el que CiU podrá sacar adelante sus cuentas gracias al PP, por ejemplo vía abstención, como en Tarragona. Pero la presidenta popular, este enero un poco más rubia, quizá en homenaje a Marilyn Monroe, que en el 2012 hace 50 años que nos dejó, va ofreciendo escenitas como poniendo incertidumbre a la cosa, cuando todo el mundo sabe que, tras el apoyo de CiU al impuestazo de Mariano Rajoy, la correspondencia está al caer.

    La sobreactuación, en política como en el cine, es mala compañera. En la gran pantalla solo se le perdona a Jack Nicholson, por cierto, actor favorito de Artur Mas. Pero en política (…)

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