¿El fin del mundo?

  • ¿El fin del mundo?

    ¿Pasaremos del ‘News of the World‘ a un ‘End of the World‘? ¿Llega el fin del mundo? Difícil. Quienes han vivido desde hace años y años mirando de ahogarnos periódicamente en vasos de agua que después pasan y a otra cosa, difícilmente caerán en uno de ellos. Con el asunto de las escuchas ilegales en el Reino Unido ha desaparecido el centenario News of the World, cierto. ¿Pero con él morirá el modelo de prensa que ha inspirado? Difícilmente. Para empezar, y miren que es cínica la cosa, ahora su hijo predilecto, el The Sun, pasa a ampliar un día la tirada, y listos. Donde antes la madre reinaba en domingo, ahora el hijo lo hará ya toda la semana, y santas pascuas.

    En 1843 nacía esta cabecera, y con esta el modelo de tabloide sensacionalista pensado para llegar directo a la vena de las clases más populares. La criatura fue evolucionando –o todo lo contrario– y las réplicas, visto el éxito del invento, no tardaron a nacer como setas. Es la tradición de la prensa sensacionalista británica. La muestra que en este país isleño muy a menudo son capaces de lo mejor –véase por ejemplo The Guardian–, pero también de lo peor.

    El producto pseudoperiodístico pasó a convertirse producto comercial de éxito en manos de grandes corporaciones de la comunicación con pocos escrúpulos. La consecuencia de todo ello desfila estos días por comisaría. Y el caso es que no tenemos que ser ilusos. Las personas pasarán, algunas por prisión, otras por caja, otras por alguna comisión especial de la Cámara de los Comunes, y todas ellas por la loca rueda de medios que sólo durante unas pocas semanas se entretendrán como si en ello les fuera la vida. Pero el modelo perdurará. Demasiadas ventas. Demasiado buen negocio. Demasiado instalado. Demasiado atractivo y detestable a la vez.

    Ahora David Cameron se ve forzado a sobreactuar porque la implicación de su ex-dircom en el partido y en el 10 de Downing Street lo ha dejado demasiado en evidencia. ¿Andy Coulson, uno de los hombres de Rupert Murdoch tutelando la construcción mediática del liderazgo del joven ‘premier’? El simulacro, para ser sostenible, necesita de una cierta dosis de sutileza que en este caso ha sido flagrantemente obviada. Y ahora el primer ministro tiene que hacer como que quiere poner puertas al campo, pero ni él se lo cree.

    El afair Murdoch es gordo, ¿pero cuántas cosas gordas no pasan a diario, que parece que con ellas se tenga que acabar el mundo? Pues con este caso igual. ¿La prensa-prensa, la seria, se verá legitimada para reivindicarse? ¿Se derivará alguna ley especial? ¿Algún frente común de partidos, instituciones y colegios profesionales? Seguramente. ¿Pero esto cambiará algo, de fondo? Esto lo marcarán las cifras de ventas dominicales, por ejemplo las del The Sun. Y se admiten apuestas. Pero yo tengo claro que el fin del News of the World no lleva anexo el fin del mundo de uno de los tipos de prensa que más ventas reporta en los quioscos y más clicks provoca en la red.

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