¿La familia? No está, gracias

  • ¿La familia? No está, gracias

    Esta semana ha sido la del definitivo lanzamiento de la candidatura del eurodiputado Oriol Junqueras a la presidencia de Esquerra. Y de las primeras entrevistas que ha concedido teníamos que observar, evidentemente contenido a un lado, el cómo del momento. Porque como decía Marxall McLuhan, el medio (también) es el mensaje. En este sentido, no fue casual que las primeras imágenes de Junqueras postulándose fueran gravadas en su casa.

    La entrevista concedida el lunes en Tv3 no se hizo en el Ayuntamiento de Sant Vicenç dels Horts ni en la sede local de Esquerra. Fue en casa del liderable. ¿Casualidad? No. Él no se quiere proyectar como establishment ni como opción del aparato del partido. La imagen a transmitir es la de outsider de la actual Esquerra. Cuanto más lejos, mejor, pero al fin y al cabo, de la casa. De la familia, pero sin jugar a “las familias”.

    Para quien todavía a estas alturas de artículo pueda dudar de la intencionalidad de elegir el marco –también mental, estilo George Lakoff– de las primeras entrevistas al Junqueras aspirante a presidir ERC, una anécdota. Se mueve por el mundo con un modelo de coche Renault Clio destartalado. Hace unos meses, en respuesta a la pregunta de un amigo a propósito de cómo es que con sueldo de eurodiputado no tenía algún coche mejor, él contestó: “Porque a mí ya me está bien, me es útil… Y además la gente se fija en estas cosas”. Igual que ve si aparece como flamante aspirante a la presidencia de Esquerra desde su casa, modesta como mínimo en cuanto a decoración. Dice cosas del candidato, de su persona.

    Las personas son muy importantes, y si no que se lo pregunten a los miles de ellas que están reivindicándolo alrededor del movimiento 15-M. ¿El candidato es el mensaje? Esto se dice el contexto de democracia mediática que vivimos. Las personas, quién lidera y quién no, los nombres en definitiva, pesan mucho en todas partes. En política también. Es por eso que el debate precongresual de Ezquerra empieza a sacudirse con la propuesta de nombres para liderarla en los próximos tiempos. La personalidad y las elecciones de los candidatos dicen mucho de la renovación que proponen. Dicen mucho de sus ideas. Y por eso no es casual que el senador Carles Bonet suba a la azotea de la sede nacional de Esquerra para hacerse la foto. Y por lo mismo, Junqueras opta por la república independiente de su casa.

    El eurodiputado y alcalde ya ha optado por formar tándem con Marta Rovira, mujer preparada, muy dominadora del inglés y no adscrita a ninguna familia de Esquerra. Joan Ridao se va moviendo, “pero sobre todo para mirar de retener la plaza de cabeza de cartel en Madrid”, dicen. Y en paralelo, el puigcercosismo se considera desarticulado incluso por quienes formaron parte de él. Xavier Vendrell ha intentado “vender” Anna Simó como opción de tándem con Junqueras, “como si ella fuera una opción nueva, pero no la es, y además secuestraría a Junqueras en Calabria”, ven claro desde dentro. Igual como antiguos puigcercosistas afirman de Junqueras: “Ganará el congreso, pero ahora hay que ver con qué fuerza, y si ésta será suficiente como para que no tenga que hacer los equilibrios de siempre con las familias, teniendo que echar de nombres por cuotas”.

    Hay un Joan Tardà Coma que está en Facebook y que es miembro del grupo “Yo también quiero que Oriol Junqueras sea el próximo presidente de ERC”. Esto es lo que yo apunté hace unas semanas en este espacio. Pero el caso es que el Joan Tardà diputado, en artículo posterior en este diario, dijo que él no apoya “a ningún nombre”. Decía que esto no es “la prioridad”. Los nombres no son prioridad. ¿Se aclarará? Y, sobre todo, ¿lo hablará con su familia política? Alguien se lo tenía que decir.